Los riesgos del Infraseguro


El infraseguro se da cuando una persona opta por asegurar una propiedad por un monto inferior a su valor real.

Conozcamos como ejemplo, la historia de Eliezer Polanco.

Él compró una vivienda valorada en RD$10 millones, al momento de asegurarla considero que no era necesario hacerlo por su valor real y contrató un seguro por la mitad, es decir RD$ 5 millones, esta decisión representó para Eliezer un ahorro en la cuota de pago.

Desacertadamente Eliezer no tomaba en cuenta que como sólo estaba asegurando el 50% del valor real, él se convertía en su propio asegurador por el restante 50%.

Esto significaba que la aseguradora solo tendría el compromiso de respaldarle por un 50% ante cualquier pérdida total o pérdida parcial que sufriera la vivienda.

Tiempo después, su vivienda fue afectada por un incendio que produjo daños valorados en RD$ 5 millones. Para su reconstrucción recibió de la aseguradora un pago de indemnización por RD$ 2.5 millones correspondiente al 50% de la pérdida real sufrida, teniendo que asumir Eliezer los restantes RD$ 2.5 millones.

Fue justo entonces cuando se sintió culpable de no tomar en aquel momento la elección correcta, entendió que todo lo que ahorro en tan solo una cuota, era insignificante en comparación con lo que había perdido en el siniestro, inversión que no pudo recuperar.

Otro origen común de Infraseguro, es cuando las personas aseguran su vivienda o propiedad al adquirirla, pero olvidan declarar las mejoras y ampliaciones que les realizan en el tiempo, este motivo hace que la propiedad quede Infraasegurada.

Para que evites el riesgo del Infraseguro, te asesoramos con los siguientes consejos:

  1. Asegura tu propiedad al momento de adquirirla, por el valor total.
  2. A la hora de renovar el seguro, actualiza tu declaración por el valor real. Garantiza en tu nueva contratación, que las mejoras o ampliaciones que hayas hecho estén incluidas.
  3. Para calcular el capital real de tu propiedad, te recomendamos investigar los m² construidos (incluyendo elementos comunes si los tiene) y los multipliques por el valor de m² que tenga dicho inmueble, dependiendo de su tipología y calidad de los materiales utilizados.
  4. Si ya tienes la propiedad asegurada, cerciórate de que esté cubierta por su valor total y actual.  En casos de dudas consulta a tu asesor o aseguradora.

Colaboración:

Linda Sánchez, directora de suscripción de riesgos generales de Seguros SURA.