El seguro de vida no es un lujo


Existe la percepción de que le seguro es un servicio reservado solo para quienes tienen un alto poder adquisitivo. En países de Latinoamérica, como lo es el caso de nuestra República Dominicana, no existe una cultura aseguradora que fomente conciencia sobre la necesidad que tienen las personas de asegurar su patrimonio, sus bienes o algo tan básico y preciado como la vida.

La realidad es que vivimos en un país con altas posibilidades de desastres, enfermedades virales de incidencia recurrente, una de las más altas tasas de muertes por accidentes de tránsito, índices de violencia que atemorizan a la sociedad y sin embargo las personas no perciben como una necesidad básica contemplar una póliza de vida que garantice un respaldo financiero para los beneficiarios en caso de muerte o incapacidad laboral.

El seguro de vida no es considerado un bien de primera necesidad y por tal motivo un alto porcentaje de la población prefiere no contratarlo. Paradójicamente asegurar la vida está valorado con la misma carga impositiva que comprar un jacuzzi o un auto deportivo.

República Dominicana es uno de los cuatro países del mundo que cobra impuestos sobre el seguro, en los demás países se les aplica impuestos de transferencia que son recuperables a través de deducciones o créditos fiscales. El hecho de que en nuestro país los seguros de vida están gravados con el impuesto selectivo al consumo (ISC), un cargo del 16% que se aplica a bebidas alcohólicas, cigarrillos y artículos valiosos o de lujo, puede llegar a desmotivar también a las personas a invertir en un seguro de vida, lo que hace que no vean la importancia de asegurar un fondo que esté disponible para cuando se vea interrumpida su capacidad productiva y tenga por necesidad que recurrir a la caridad de un familiar o al Estado.

En la discusión internacional sobre este tema se plantea que el seguro de vida individual cumple con algunas de las características propias de la decisión de ahorro de las personas, en la previsión, planeación financiera y el componente del altruismo intergeneracional. La teoría económica ha llegado a un consenso sobre la importancia del ahorro en el desarrollo de los mercados financieros, es por ello que se discute adicionalmente que éste debe tener un tratamiento fiscal especial.

Para incentivar el consumo de los seguros de vida, algunos países deciden ofrecer incentivos tanto a los asegurados como a las aseguradoras. Según la OECD (Organisation for Economic Cooperation and Development) muchos países como parte de las políticas que pretenden estimular el ahorro no tienen impuestos sobre las primas de seguros de vida y hacen exclusiones en la tributación.

El fin de este tipo de medidas, entre otros, es incentivar los seguros de vida reconociendo que juegan un papel fundamental en el desarrollo de las economías, y que proveen bienestar a sus asegurados, incluyendo aquellos con menor capacidad de generación de ingresos.